A lo largo de estos años hemos visto muchísimos espacios para eventos así que es difícil que se nos sorporenda. Pero éste concretamente nos dejó sin palabras. Y es que como podéis ver todo era verde y más verde, no había nada alrededor, sólo árboles y muy muy al fondo se podían ver las montañas.

Se respiraba calma y tranquilidad, todo era paz en ese entorno, hasta que llegaron los invitados claro está. Toda la decoración se puso acorde con los colores del lugar y sólo encontrábamos más verde en los manteles y marrón en los sillones de mimbre. Así que al poner nuestro veleo en blanco destacaba por encima del todo.

Al ser tan grande el lugar pudieron aprovechar y crear varios espacios, uno para el banquete y otro para el chill out y el baile. Así que con nuestros veleos pudieron protegerse de los rayos de sol y al mismo tiempo convertirlo un elemento de decoración más.