Cada vez hay más bodas civiles en las que a los novios les gusta hacer la ceremonia al aire libre en hermosos jardines o en lugares donde puedan disfrutar de unas buenas vistas al mar o a la ciudad.

Pero como el tiempo siempre es siempre imprevisible hay que tener un plan b, no vaya a ser que caiga el chaparrón del siglo o unos 40 grados que nos dejen moribundos. Por eso los veleos permiten que tanto novios como invitados puedan disfrutar de preciosas ceremonias a la intemperie sin modificar el encanto del paisaje.

Y es que ya lo dice el dicho: “al mal tiempo, buena cara”,  porque en Veleo nos ocupamos de que nada nos impida disfrutar de esa velada soñada.