Por fin podemos presentaros nuestro nuevo producto estrella: El Veleo Montecarlo. Veleo se creó con la idea de ofrecer un producto diferente a una nueva necesidad: un tipo de carpa mucho menos rígida, que se adaptara al entorno y que fluyera desde cualquier punto de vista. Innovamos también en cuanto a colores, actualmente encontramos carpas en blanco, topo, rojo, negro y verde. Pero hoy damos un paso más allá, os presentamos  nuestra nueva carpa: el Veleo Montecarlo.

Montecarlo pretende ser una carpa tipo haima muy similar a nuestros veleos, que comparta su misma esencia pero que vaya un paso más allá, que sea más lujosa y esté más adaptada a las múltiples necesidades de nuestros clientes. Y es que a diferencia del veleo, el Montecarlo se puede cerrar, se eleva gracias a 3 palos y, por lo tanto, el espacio es prácticamente diáfano, es ovalada, y además camaleónica – al ser transparente en las paredes y translúcida en el techo nos permite tener contacto directo con el entorno pero también podemos jugar  con la iluminación y teñirla completamente-, tiene una capacidad para 300 personas y una altura de 6.5 metros de altura.

Lo mejor es que sigue conservando muchas de las ventajas del veleo, como un montaje fácil -con un tiempo entre 2-4h-, una perfecta adaptación al entorno -es capaz de incorporar dentro de sí misma elementos del entorno como árboles, vallas, etc., y esa sensación de fluidez y de una estructura poco rígida.

Como podéis ver la puesta en escena es espectacular, tanto por fuera como por dentro. Al ser tan alta luce desde lo lejos y da sensación de omnipresencia. Por dentro, el espacio es muy fácil de distribuir y no hay sensación de estar encerrado, sino de estar en un espacio cubierto dentro del mismo entorno. Hay refugio pero es al aire libre, no impide tener luz natural y ni siquiera olvidar las vistas del espacio que nos rodea.

Al ponerse el sol , la iluminación de la carpa la convierte aún en más espectacular. Se ilumina toda ella y brilla como ninguna otra. Se tiñe del color que queramos, aunque la luz blanca siempre es especialmente mágica.

En esta boda quisieron que el montaje fuera de estilo mediterráneo, en un lugar mágico del Empordà rodeado de árboles y campo. El material, todo con sillones de mimbre, plato de respeto de madera y mantel y servilletas azul y blanco era de Crimons y las flores y la decoración en general se llevó a cabo a través de la wedding planner Maite Mach.

Y para separar la zona del banquete de la del baile optaron por un Veleo color topo, así cuando acabaron de cenar pasaron a la zona del chill out con un ambiente más de verbena sofisticada. ¡Una boda increíble!