Imagínate un paisaje de ensueño en un jardín rodeado por montañas donde el aire es puro y huele a césped recién cortado. Así fue el marco de esta preciosa boda en Puigcerdà.

Como cualquier boda a los pies de las montañas hay que ser previsores porque nunca se sabe qué tiempo va a hacer, no sólo por la lluvia, sino también por el frío. Por eso, los novios no dudaron ni un segundo en contar con nosotros para instalar una de nuestras carpas. Sin embargo, querían algo diferente y no nos resistimos en proponerles un veleo distinto, que encajara a la perfección con el paisaje: un veleo verde que estrenarían ellos.

Así que el banquete se celebró debajo de esta preciosa carpa decorada con mobiliario provenzal en madera y hierro. Todo pensado para una estética campestre con mucho estilo.

Nos hubiéramos quedado horas y horas mirando este paisaje mediterráneo donde todo el conjunto parecía haber estado ideado para ese justo momento.