La boda de la que os hablaremos en este post tuvo lugar en Andorra. Como ya sabréis, este pequeño país tiene unos paisajes maravillosos. Rodeado de montañas encontramos lugares recónditos ideales para celebrar un día tan especial como es una boda.

Pero bien es cierto que la temperatura es un pelín más baja de lo que estamos acostumbrados en otras zonas. Por eso, se vuelve casi imprescindible el uso de una carpa para celebrar el gran día ya que de esta manera nos protegemos del viento, y del frío, pue la jaima crea un microclima. Sin embargo, en esta ocasión no fue suficiente un veleo y decidieron que estarían más cómodos si también utilizaban extufas. Y es que ya se sabe, que ante el frío, mejor prevenir que curar.

Entre estos paisajes montañosos los novios no se lo pensaron dos veces en elegir el Veleo de color topo. Una carpa cuya tonalidad se mezclaba con el horizonte.

Para el montaje también optaron por colores tierra, y dieron un toque de color azul con la servilleta. Los centros de mesa no tenían flor, pero si mucha planta y mucho verde. Y para la iluminación se optó por luces de verbena con guirnaldas que cubrían todo el techo de la carpa.

Una boda en las montañas siempre es una apuesta segura.

Wedding planner: La puta suegra

Venue: Hotel Abba Xalet Suites